Mostrando entradas con la etiqueta Anorexia nervosa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Anorexia nervosa. Mostrar todas las entradas

domingo, 4 de mayo de 2014





En esta conferencia Sandra Aamodt en el marco de TED (Tecnología, Entretenimiento y Diseño) nos cuenta cuál es su truco y por qué normalmente las dietas no funcionan. Desde su experiencia como neurocientífica y como mujer que llevaba 30 años de continuas dietas inservibles nos ofrece una alternativa que hará que más nunca volvamos a preocuparnos por nuestro peso, lo que ella llama mindful eating o comer de manera conciente, como una forma de reprogramar nuestro metabolismo. Definitivamente lo último en dietas, es la no-dieta: ¡SABER COMER!


miércoles, 13 de noviembre de 2013


Antes de hablar sobre desnutrición, habría que referirnos primero a la nutrición, que de acuerdo a la Encyclopaedia Britannica, es el proceso por el cual se aprovechan las sustancias (vitaminas, minerales y demás nutrientes esenciales) en la comida, siendo transformadas en energía para el completo espectro de actividades físicas y mentales que constituyen la vida humana.

Así que, la desnutrición, en pocas palabras, es el desaprovechamiento de estas sustancias presentes en la comida por una u otra razón.


La desnutrición es una condición física de deficiencia que puede ser detectada por medio de la historia nutricional, examinación física, medidas antropométricas como la masa corporal en relación con la edad y la estatura e incluso por medio de estudios de laboratorio que den cuenta de las vitaminas, proteínas y/o minerales.

Pero ¿Qué tiene que ver la desnutrición con Anorexia Police?

Sencillo, la desnutrición no sólo afecta a los niños y a las personas en pobreza extrema, puede afectar a cualquier persona, puede darse por una dieta inadecuada o por enfermedades que alteren la ingesta de alimentos o el metabolismo (como la anorexia, la bulimia, la ortorexia, etc.), así que no es sólo un problema de África y Latinoamérica ni se da sólo por la falta de alimentos. 

Por supuesto, es innegable que las condiciones socioeconómicas precarias y ciertos periodos de la vida, como la niñez, la adolescencia o el embarazo, nos pueden hacer más vulnerables a padecer de esta condición de deficiencia que puede terminar por dañar procesos celulares y orgánicos de nuestro cuerpo.


Recordemos que esta no es la única cara amarga de la desnutrición

Esta es otra cara de la desnutrición

Por supuesto, esta es otra imagen de desnutrición
Incluso las personas obesas y los adictos a la comida pueden estar desnutridas por no consumir los nutrientes que necesitan y tan sólo comer comida chatarra.


                 Es pertienente resaltar que por la falta de una vitamina o por no ingerir las calorías necesarias en la dieta, puede desarrollarse un estado de malnutrición, es decir, que nuestros hábitos alimenticios pueden llevarnos a desarrollar esta condición que puede evolucionar en distintas enfermedades que bien podrían ocasionar daños permanentes en los órganos, puesto que esta condición física dispara distintos procesos fisiológicos para compensar la falta de ciertos nutrientes vitales para el funcionamiento normal de nuestras células y órganos.

Así que ¡Ojo! Aguantar hambre no es el camino, lo importante es tener una dieta balanceada y no privar nuestro cuerpo de todo lo que necesite para funcionar de manera adecuada.


Para mayor información

human nutrition. (2013). En Encyclopaedia Britannica. Recuperado de http://www.britannica.com/EBchecked/topic/422896/human-nutrition
Longo, D., Fauci, A., Kasper, D., Hauser, S., Jameson, J. & Loscalzo, J. (2011) Harrison’s Principles of Internal Medicine. NY: McGrawHill Education.
malnutrition. (2013). En Encyclopaedia Britannica. Recuperado de http://www.britannica.com/EBchecked/topic/360409/malnutrition
Papadakis, M. & McPhee, S. (2013) Current Medical Diagnosis and Treatment 2014. NY: McGrawHill Education.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Voy manejando por una calle congestionada me detengo por el  semáforo en rojo y empiezo a observar el paisaje urbano de 40 segundos que me ofrece este lapso, estoy justo detrás de un bus de servicio público que ostenta el nombre con que su dueño lo ha bautizado y lleva grabado en una calcomanía de letras negras grandes  en el vidrio trasero: “El Triste”.  Me sonrió por la ocurrencia del slogan  que lleva este armatroste, más aun me imagino la cara decepcionante de melancolía del chofer que lo conduce junto con las de sus ocupantes. Arranco y seguimos caminos dispares.

“El Triste” me hizo pensar en las consignas o lemas  con los que podemos llegar a identificarnos a nosotros mismos y a las personas que nos rodean;  los slogans, palabra que  traduce “gritos de guerra”, que cada uno llevamos en nuestra existencia. Aunque, es tentador opinar acerca de los slogans publicitarios que reparten a diestra y siniestra estilos de vida alejados a las personas que habitamos este planeta pues nos programan para usar determinada talla, marca, servicio y  que mal disparan   nuestro nivel de autocensura generando un ensimismamiento al  punto de no querer asomar la cara al  mundo pues no tenemos el cuerpo deseado o el atuendo de moda, el zapato, el carro o la chequera  para estar a nivel que su artilugio exhibe.   Más bien me centraré en las emociones que generamos o le regalamos a nuestra vida que finalmente son nuestros slogans que le ponen sello  a lo nuestro y a la forma en que estimamos  nuestra fuerza viva. Para Platón era La Teoría  de las Ideas, las cuales se traducían en conocimientos y principios de la  existencia.

Bajo nuestra complejidad humana, las ideas son imágenes que existen o se forman en la mente como algo innato, son juicios que  hablan de nuestra  aptitud de autorreflexión, de creatividad y la habilidad de usar nuestro intelecto. Es decir, que nuestros pensamientos son varias ideas concatenadas que por experiencias o meras percepciones tenemos hacia algo, en este caso hacia nosotros mismos. De nuestros  pensamientos se producen las emociones y ahí es donde se hace el engranaje que define el emblema de nuestro transitar en la vida, -“El Triste” me podría responder el conductor del bus. Las emociones son poderosas por que proyectan  y definen  nuestro actuar, la frase de “el presente construye el futuro” es el paralelismo de lo que pensamos y el desarrollo e impacto que vendrá a nuestro camino.

Paul Ekman, psicólogo experto en el estudio de las emociones definió seis emociones básicas: Rabia, repugnancia, miedo, alegría, tristeza, y sorpresa. Las emociones son lo que sentimos y cuando no vivimos plenamente nuestros sentimientos y no les permitimos que nos recorran de una manera natural, la fuerza vital de estos sentimientos se queda alojada en nuestros cuerpos. Esto provoca muchos problemas a todos los niveles: emocional, mental, espiritual y físico. Muchas personas quieren un cambio,  un cambio radical y  rápido en sus vidas, a cambio el foco de atención está sobre todo en cada problema: la preocupación, el miedo, la desesperanza, la angustia, el rencor;  en síntesis el cerebro ha sido programado por los pensamientos y cuando sentimos una emoción solemos responder a ella, y esta respuesta hace que cambie la situación, lo que a su vez puede dar lugar a otra emoción y otra respuesta.

Así que si le ocurre pegar una calcomanía de letras grandes que enuncien su vida escoja el color y el calificativo más adecuado en donde usted misma pueda leer: “La Alegre”, “La Amorosa”, “La Sorprendente”, “La Maravillosa” y seguramente nos encontraremos por alguna  travesía.



Emotions Revealed: Recognizing Faces and Feelings to Improve Communication and Emotional Life , by Paul Ekman.


CRÉDITOS: Alexandra Cuervo

miércoles, 11 de septiembre de 2013




Cuando alguien te saluda así: "¿Qué más? ¿Cómo estás de salud?", ¿En qué basas tu respuesta? ¿En si estás o no enfermo? ¿No estar físicamente enfermo significa estar saludable? Es imposible hablar de salud reduciéndola a la ausencia de enfermedades y sin tener en cuenta los aspectos psicológicos y emocionales (OMS, 1999)
La salud emocional está muy ligada con la inteligencia emocional que es la capacidad de sortear las dificultades de la vida cotidiana de manera positiva y sin dejarse agobiar por emociones negativas, ser inteligente emocionalmente significa ser asertivos y tener mayor control sobre nuestros sentimientos, comportamientos, pensamientos y actitudes.  (Goleman, 1996)
El concepto de salud emocional está contenido en el de salud y no se ven aisladamente en la vida real, por el contrario están muy ligados.
Por ejemplo, el stress, la depresión, el optimismo, la ansiedad pueden relacionarse con nuestro estado de salud.
Se podría afirmar que la salud física y emocional se relacionan de forma bidireccional.
El stress, por su parte, es un factor psicológico que debilita nuestro sistema inmunológico, haciéndonos así más propensos a sufrir enfermedades físicas, afectando también nuestros ciclos de sueño, nuestra memoria, la percepción del
dolor, metabolismo, longevidad, entre otros (Sapolsky, 2004)
Por otro lado existen estilos emocionales, maneras de manejar las emociones, hay personas que son más propensas a la depresión, al pesimismo, otras al optimismo y a diversas formas de afrontamiento emocional que de una u otra forma influyen en nuestra salud.
Las personas que hacen frente a la vida de manera optimista suelen vivir más años y sufrir menos de enfermedades crónicas (Flórez-Lozano, 2006)
¡A enfrentar el mundo con una sonrisa y a tomar el control de nuestras vidas!

Para más información consultar:
Flórez-Lozano, J. A. (2006) Optimismo y Salud. JANO 1616 pp. 7-13
Goleman D. (1996) Inteligencia emocional. ¿Por qué es más importante que el cociente intelectual? Buenos Aires: Javier Vergara Editores.
OMS (1.999) Glosario de Promoción de la Salud. Traducción del Ministerio de Sanidad. Madrid http://www.msc.es/profesionales/saludPublica/prevPromocion/docs/glosario.pdf
Piqueras, J. A., Martínez, A. E., Ramos, V., Rivero, R., García, L. J. & Oblitas, L. A. (2008) Ansiedad, depresión y salud. Suma Psicol 15 (1) pp. 43-74.
Sapolsky, R. M. (2004) Why Zebras Don’t Get Ulcers: An Updated Guide To Stress, Stress Related Diseases, and Coping. W. H. Freeman Ed.

sábado, 15 de junio de 2013


Respecto a las autolesiones, quisimos ahondar en qué tanto se relaciona este tipo de comportamientos con los desórdenes alimenticios y hemos buscado algunos artículos científicos sobre esta relación y quisimos mostrarles un poco lo que encontramos sobre el tema en la literatura blanca.

Sin tener que irnos muy lejos, en Colombia, en la ciudad de Bogotá, Rodríguez y Guerrero (2005) hallaron que en un programa de pacientes con desórdenes alimenticios no-internas, que 82 de las 362 mujeres, es decir, el 22.6% de las participantes del programa presentaban mutilaciones, quemaduras o cortaduras inflingidas por ellas mismas.

Sansone y Levitt (2002) hacen una revisión de la literatura científica disponible sobre la posible relación entre desórdenes alimenticios y comportamientos autolesivos, encontrando así que estudios con muestras grandes reportan una prevalencia de este tipo de comportamientos en un 23% de las pacientes con Bulimia Nervosa, de un 54% en pacientes bulímicas con problemas de abuso de alcohol y un 16% en pacientes anoréxicas.

Peebles, Wilson y Lock (2011) encontraron, en una muestra de pacientes con desórdenes alimenticios de 1432, que el 40.8% de estas pacientes habían cometido actos autolesivos, sin contar aquellos pacientes a los que no se les indagaba por comportamientos autolesivos al momento del registro en el centro de investigación en California.

Por otro lado, Stein, Lilenfeld, Wildman, Marcus (2004) hallaron que el 32% de los pacientes externos con desórdenes de tipo alimenticio del centro clínico de investigaciones de la Universidad de Pittsburgh, han tenido algún tipo de comportamiento autolesivo o cercano al suicidios o ambos tipos de comportamientos presentes al tiempo.

Por su parte, otro grupo de investigadores, esta vez italianos, encontró en un grupo de 95 pacientes que los comportamientos autolesivos se asocian con las pacientes que sufren de atracones de comida. (Favaro, Santonastaso, Monteleone, Bellodi, Mauri, Rotondo, Ezregovesi & Maj, 2008)

Es claro que a pesar de que no se tienen datos globales de la prevalencia de comportamientos autolesivos en pacientes con desórdenes alimenticios, a partir de los estudios anteriormente citados se puede decir que las autolesiones y los desórdenes alimenticios guardan alguna relación, sea cual sea el grado de esta relación, es una combinación peligrosa que aún debe ser dilucidada.
¡A tener cuidado, comer saludable y amarnos tal y cómo somos!

REFERENCIAS
Favaro, A., Santonastaso, P., Monteleone, P., Bellodi, L., Mauri,M., Rotondo, A., Ezregovesi, S. & Maj, M. (2008) Self-injurious behavior and attempted suicide in purging bulimia nervosa: Associations with psychiatric comorbidity. Journal of Affective Disorders 105 pp. 285-289
Peebles, R., Wilson, J. & Lock, J. (2011) Self-Injury in Adolescents With Eating Disorders: Correlates and Provider Bias. Journal of Adolescent Health 48 pp. 310-313
Rodríguez, M. & Guerrero, E. (2005) Frecuencia y fenomenología de lesiones autoinflingidas en mujeres colombianas con trastornos del comportamiento alimentario. Revista Colombiana de Psiquiatría 19 (3) pp. 343-354
Sansone, R. A. & Levitt, J. (2002) Self-Harm Behaviors Among Those with Eating Disorders: An Overview. Eating Disorders 10 pp. 205-213
Stein, D., Lilenfeld, L., Wildman, P. & Marcus, M. (2004) Attempted Suicide and Self-Injury in Patients Diagnosed with Eating Disorders. Comprehensive Psychiatry 45 (6) pp. 447-451

jueves, 30 de mayo de 2013



¿Podría ser la estimulación cerebral la esperanza para los casos más difíciles de anroexia nervosa?

En Canadá un equipo de investigación patrocinado por el Programa de Patrocinios de la Fundación Familia Klarman para los desórdenes alimenticios y los institutos de investigación en salud canadienses, nos dan un atisbo de esperanza. Lozano y sus colaboradores aplicaron estimulación cerebral profunda a seis pacientes mujeres con anorexia severa que no respondían al tratamiento tradicional. Este novedoso tratamiento implica una cirugía poco invasiva para implantar los estimuladores eléctricos.

5 de estas 6 pacientes reportaban historia de repetidas hospitalizaciones por desórdenes alimenticios y 3 de las 6 pacientes mantuvieron el índice de masa corporal más alto que habían tenido hasta entonces. Sólo 1 de las 6 pacientes manifestó condiciones desfavorables al convulsionar dos semanas después de habérsele instalado el dispositivo y para otra de las 6 pacientes no hubo mejoras en el estado de ánimo ni en los niveles de ansiedad ni el peso, al final del estudio.

En el siguiente vídeo pueden observar el caso de Kim Rollins, una de las pacientes que se sometió al estudio. 


Aunque es claro que hace falta mucho por explorar acerca de todo lo que implica este tratamiento en la intervención de los desórdenes alimenticios y éste se trata de un casos de pacientes con desórdenes alimenticios con un alto grado de severidad.

Quizás es una alternativa que en un principio podría generar miedo por implicar cirugía pero es una muestra de que aún hay esperanza y que cada día se está investigando más sobre el tema, que es aún algo que está en el ojo de la ciencia. Las personas con anorexia y demás desórdenes alimenticios no están solas.

REFERENCIA
Lipsman, N., Woodside, D. B., Giacobbe, P., Hamani, C., Carter, J. C., Norwood, S. J., Sutandar, K., Staab, R., Elias, G., Lyman, C. H., Smith, G. S., Lozano, A. M. (2013) Subcallosal cingulated deep brain stimulation for treatment refractory anorexia nervosa: a phase 1 pilot trial. The Lancet 381 (9875) p. 1361-1370.

domingo, 14 de abril de 2013




La  anorexia es un trastorno de la alimentación que se caracteriza por una aversión a la comida. Este síndrome se desencadena a partir de una obsesión  dirigida al peso corporal y su forma. En la mayoría de los caso el peso de un enfermo de anorexia esta 15% por debajo del índice sano de masa corporal.
Las formas para contrarrestar el peso son: la poca ingesta de alimentos, alimentos muy bajos en calorías, utilización de laxantes, y jornadas exageradas de ejercicio físico. En la mayoría de los casos la anorexia inicia en la pubertad con los cambios corporales que sufre el adolecente, estos cambios se distorsionan como ganancia exagerada de peso y comienza el ciclo anoréxico. Al privar el cuerpo de una adecuada alimentación, se afecta la nutrición celular general, ocasionando diversos problemas en el desarrollo que es la etapa en la que se encuentra el sujeto. Además la concepción de sí mismo o Self comienza a distorsionarse y lo que refleja el espejo no es consistente con la realidad, se comienza a sufrir de  dismorfia corporal, lo que es una percepción equivocada de la forma como se presenta el cuerpo y una obsesión por la imagen. Buena parte de esta obsesión viene alimentada por el medio, por ideas propias del sujeto y por refuerzos ambientales y sociales.
Es una enfermedad psicológica asociada al control y a  la insatisfacción. El sentimiento de inadecuación social, sentirse rechazado o necesitar controlar aspectos de la propia vida puede llevar a sentir este impulso obsesivo por controlar el peso y la imagen que se tiene de sí mismo. 
Depende de múltiples factores como la vulnerabilidad de la persona frente a la presión social y del medio, vulnerabilidad biológica, factores de predisposición e incluso se ha reportado un posible factor de correlación  genético. (Eating disorders, 2009). En diferentes estudios se encontró que en familias donde había indicios de desórdenes alimenticios  por parte de los padres. Alguno de los hijos sufrió de anorexia (Stice, 2002).  También se descubrió que modelos malsanos  en la alimentación de la familia podrían inducir un desorden alimenticio, (Strober, 1999). Estar sometidos a severo estrés y percibir la vida con grandes dificultades así como excesiva presión del entorno y profunda insatisfacción personal son otro detonante de esta enfermedad. Pero los estudios más reveladores sobre que desencadena la anorexia, están ligados a la familia, una obsesión generalizada por la imagen, la alimentación y el peso por parte de la familia es uno de los principales gatillos de esta enfermedad( (Gowers, 2001). La búsqueda de la perfección y los cánones estéticos de la sociedad también imponen una presión desmedida sobre los seres humanos, quienes acaban por equiparar el éxito con la extrema delgadez, más aun cuando se trata de una mujer joven que se halla en pleno desarrollo, del 100% de los casos reportados de anorexia en el mundo el 40% son mujeres.

Si quieres leer más te sugiero esta bibliografía:
Eating disorders. (2009). The british psychological society and gaskell .
Gowers, S. S. (2001). Development of weight and shape concerns in the aetiology of eating disorders. Psychiatry , 236-242.
Stice, E. (2002). Risk and maintenance factors for eating pathology. Psychological Bulletin , 128,825-848.
Strober, M. F. (1999). Atypical anorexia nervosa. International journal of Eating disorders , 135-142.