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jueves, 30 de mayo de 2013



¿Podría ser la estimulación cerebral la esperanza para los casos más difíciles de anroexia nervosa?

En Canadá un equipo de investigación patrocinado por el Programa de Patrocinios de la Fundación Familia Klarman para los desórdenes alimenticios y los institutos de investigación en salud canadienses, nos dan un atisbo de esperanza. Lozano y sus colaboradores aplicaron estimulación cerebral profunda a seis pacientes mujeres con anorexia severa que no respondían al tratamiento tradicional. Este novedoso tratamiento implica una cirugía poco invasiva para implantar los estimuladores eléctricos.

5 de estas 6 pacientes reportaban historia de repetidas hospitalizaciones por desórdenes alimenticios y 3 de las 6 pacientes mantuvieron el índice de masa corporal más alto que habían tenido hasta entonces. Sólo 1 de las 6 pacientes manifestó condiciones desfavorables al convulsionar dos semanas después de habérsele instalado el dispositivo y para otra de las 6 pacientes no hubo mejoras en el estado de ánimo ni en los niveles de ansiedad ni el peso, al final del estudio.

En el siguiente vídeo pueden observar el caso de Kim Rollins, una de las pacientes que se sometió al estudio. 


Aunque es claro que hace falta mucho por explorar acerca de todo lo que implica este tratamiento en la intervención de los desórdenes alimenticios y éste se trata de un casos de pacientes con desórdenes alimenticios con un alto grado de severidad.

Quizás es una alternativa que en un principio podría generar miedo por implicar cirugía pero es una muestra de que aún hay esperanza y que cada día se está investigando más sobre el tema, que es aún algo que está en el ojo de la ciencia. Las personas con anorexia y demás desórdenes alimenticios no están solas.

REFERENCIA
Lipsman, N., Woodside, D. B., Giacobbe, P., Hamani, C., Carter, J. C., Norwood, S. J., Sutandar, K., Staab, R., Elias, G., Lyman, C. H., Smith, G. S., Lozano, A. M. (2013) Subcallosal cingulated deep brain stimulation for treatment refractory anorexia nervosa: a phase 1 pilot trial. The Lancet 381 (9875) p. 1361-1370.

martes, 14 de mayo de 2013

De acuerdo a investigaciones realizadas por la universidad de Harvard, los desordenes alimenticios y en particular la anorexia, crearían patrones diferentes en la manera como se genera el impulso neuronal en el cerebro.
 
La revista American Journal of Psychiatry, publico un estudio llevado a cabo por la universidad de Pittsburgh, donde científicos encontraron que las áreas cerebrales dedicadas a la perfección de las tareas y los pacientes con anorexia nervosa presentaban una correlación de tamaño y actividad. Al parecer a mayor tamaño de estas áreas mayor susceptibilidad a sufrir de esta enfermedad; incluso encontraron que aquellos pacientes que sufrieron de Anorexia y lograron recuperarse, presentaron variaciones en los patrones de impulso neuronal, Estos patrones estarían relacionados con cambios estructurales debido a la disminución acelerada de peso y a la poca ingesta de alimentos. 
 
De acuerdo al doctor Walter Kaye, mediante un experimento con imageneologia funcional y en pacientes con anorexia, se comprobó que las áreas del cerebro relacionadas con ganar o perder no mostraron actividad diferenciadora entre las dos emociones, contrario a lo que sucede en un cerebro sano donde se ve claramente esta diferencia de actividad cerebral, esto significa que aquellos que sufren de anorexia nervosa tiene un patrón de reconocimiento del placer impedido y esta situación no les permite la sensación placentera de comer. Las experiencias positivas y negativas no les refieren mayor diferencia emocional. Mientras que el área cerebral encargada de la planificación y ejecución de una conducta determinada, mostro un aumento en la actividad cortical, lo que significaría que la compulsión a no ingerir alimentos seria mas rígida en estos pacientes. Según el Dr. Kaye , el grupo con anorexia tuvo una tendencia más elevada a la preocupación obsesiva a causa de su comportamiento, lo que les generaría una necesidad distorsionada por la formación de reglas muy rígidas y rituales frente a la comida que es el motivo de su obsesión. También se comprobó una gran actividad en el área cerebral encargada del reconocimiento del fracaso.

Para concluir el Dr. Ian Frampton de la Exeter University, quien ha llevado estudios independientes de imageneologia en pacientes con anorexia dijo que estas imágenes demuestran el vinculo que directo entre los desordenes alimenticios y las variaciones de los patrones cerebrales, colocando de manifiesto que los desordenes alimenticios son una enfermedad mental de gran complejidad, donde el cerebro juega un papel muy relevante.

Esta diferencia entre el circuito cerebral del enfermo de anorexia podría incluso estar relacionado con la mirada distorsionada de su cuerpo.


sábado, 4 de mayo de 2013

Articulo de Juan Camilo Tovar
Asistente de Investigacion Anorexia Police
Bomba et al (2013), científicos italianos, publicaron un artículo en el Italian Journal of Pediatrics que nos compete a todos al desentrañar la posible relación que existe entre la pérdida rápida de peso en la anorexia y distintas áreas del cerebro. En su estudio, Bomba et al miraron en el cerebro de 11 chicas de 11 a 17 años de edad que sufren de anorexia y 8 que no lo hacen para establecer las posibles diferencias.

¿Qué creen que encontraron? Las chicas con anorexia mostraron mayor volumen de fluido cefalorraquídeo, que es el líquido que se encarga, nada más y nada menos, que de trasportar los nutrientes al cerebro y eliminar los desechos, junto a otras funciones de equilibro y sostén, es decir, que no tienen un equilibrio adecuado, puesto que este líquido debe mantenerse en determinadas proporciones, ni más ni menos; otras zonas que se muestran distintas en el grupo de chicas con anorexia son las áreas gris y blanca, que transportan y procesan la información neuronal y sirven de soporte pasivo a la actividad cerebral.

Todo esto parecería indicar que la Anorexia Nervosa es una enfermedad en la que la velocidad de pérdida de peso, el peso y el índice de masa corporal representan un posible indicador de severidad de la enfermedad en adolescentes.
 
Lo que hace nos hacen un llamado de atención a mirar este problema no como un capricho de jovencitas ricas, sino como una enfermedad que concierne y puede afectar a cualquier persona directa o indirectamente. Además esto indica claramente la necesidad de integran a neuropsiquiatras y neuropediatras al tratamiento de las pacientes con anorexia.

Para seguir leyendo: 
Bomba, M., Riva, A., Veggo, F., Grimaldi, M., Morzenti, S., Neri, F., Nacinovich, R. (2013) Impact of speed and magnitude of weight loss on the development of brain trophic changes in adolescents with anorexia nervosa: A case control study. Italian Journal of Pediatrics. 39 (14) 1-4